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Las leyendas urbanas de la medicina |
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Las leyendas urbanas de la medicina Un estudio analiza la veracidad de siete mitos médicos muy extendidos incluso entre los profesionales Son muchas las veces que hemos escuchado que leer con poca luz daña la vista, o que es necesario beber al menos ocho vasos de agua al día para no poner en peligro nuestra salud. Estas y muchas otras afirmaciones son asumidas tradicionalmente por todos, incluidos los profesionales de la medicina. Pero ¿qué hay de cierto en todo ello? ¿Tienen estas creencias alguna base científica o se trata de simples mitos?
Un estudio publicado en el número de diciembre del British Medical Journal aborda algunos de estos mitos, muy extendidos por todo el mundo. Los investigadores, pertenecientes a la Indiana University School of Medicine, seleccionaron algunos mitos médicos creíbles tanto por los facultativos como por el resto de personas. El objetivo era aprobarlos o refutarlos en función de las evidencias disponibles. Sus resultados revelan que todas estas creencias o bien no se han demostrado de forma clara o son rotundamente falsas. Estas son las leyendas urbanas que los investigadores han sometido a una revisión crítica:
- Sólo utilizamos el 10% de nuestro cerebro. Esta creencia está refutada por estudios en pacientes con daño cerebral, que sugieren que la lesión de casi cualquier área cerebral tiene efectos específicos y a largo plazo sobre las capacidades mentales, vegetativas y de conducta. Los estudios de imágenes también muestran que ninguna área del cerebro se encuentra inactiva por completo.
- Las uñas y el pelo continúan creciendo tras la muerte. Según los investigadores, este mito tiene su base en un fenómeno biológico que puede ocurrir después del fallecimiento. "La deshidratación del cuerpo y la desecación pueden conducir a la retracción de la piel alrededor de las uñas y el pelo", señalan, por lo que puede dar imagen de crecimiento o mayor longitud. En realidad, “el crecimiento del pelo y las uñas requiere una compleja regulación hormonal que no perdura tras la muerte", comentan.
- Es necesario beber ocho vasos de agua al día. Los científicos indican que no existe evidencia de esta necesidad. En realidad, los estudios sugieren que el consumo adecuado de líquidos a menudo se consigue al tomar zumo, leche e incluso bebidas con cafeína. Otros estudios van más allá e indican que beber demasiado líquido puede ser peligroso porque puede provocar un desequilibrio del sodio en el cuerpo.
- Leer con poca luz provoca pérdida de visión. Según los estudiosos no existe ninguna evidencia de que leer con una luz débil dañe los ojos.
- El afeitado provoca que el pelo crezca más rápido, más oscuro y más fuerte. Según el estudio, la ilusión óptica podría ser responsable de esta creencia. El pelo que crece después del afeitado no posee el estrechamiento del final del pelo no cortado, lo que da la impresión de grosor y fortaleza.
- Usar teléfonos móviles en los hospitales es peligroso porque puede interferir con la tecnología médica. Los estudiosos señalan que no sólo no hay evidencias de ello sino que “un amplio estudio de anestesistas incluso mostraba que el uso de teléfonos por los médicos del hospital se asociaba con un riesgo menor de errores médicos o lesiones, ya que evitaba retrasos en las comunicaciones".
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