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De la Radiología Vascular a la Cirugía Minimamente Invasiva: El Enfermo Historia de la evolución de la cirugía sobre pioneros
Que es la evolución
De la RVI a la CMI
Definición según FENIN de la CMI
Clasificación de la CMI, una de las posibles
Futuro y Entrenamiento
El
ser humano es el único que tiene historia y, por tanto, cultura. La
historia nos aporta la secuencia de pensamientos, y por tanto las
posibilidades de evolución percibidas por seres humanos que pisaron la
tierra antes que nosotros. En Medicina, como en cualquier otra rama de
las ciencias y las artes, el conocimiento individual y aislado es
estéril. Ningún acto médico es posible sin el conocimiento de los pasos
previos –incluso fallidos- de mentes que reflexionaron sobre el
problema. Los
conocimientos anatómicos aportan la base sobre la que se sustentan
prácticamente todas las demás ramas del saber médico. Aún hoy, en
nuestras facultades de Medicina es una disciplina fundamental. En los
siglos previos era prácticamente la columna vertebral de los estudios
médicos. El conocimiento correcto de la misma es la base de todas las
acciones terapéuticas basadas en cirugía así como la posibilidad de
entender las alteraciones macro o microscópicas secundarias a los
procesos patológicos El
nacimiento y consolidación de la Cirugía Mínimamente Invasiva (CMI)
forma ya parte de la Historia; no existe algo que nazca
espontáneamente, sin antecedentes; es por ello que intentar
comprenderla, fuera de la historia, no es posible. La
historia de la Medicina es la del hombre contra la adversidad; no
existen antecedentes de civilizaciones antiguas en que no se hayan
descubierto signos religiosos o intrumentos de alguien -mago, chamán,
brujo o médico- que intentaran paliar el dolor causado por la
enfermedad. Desde el concepto mágico de la curación, el Egipto
faraónico, la Grecia clásica y la Roma del Imperio hasta los días
actuales, nuestra profesión sigue debatiendo su carácter y sus métodos;
sin embargo, algo inmutable se mantiene a lo largo de los siglos, como
es la actitud ante el sufrimiento ajeno, y el compromiso de aliviar,
plasmado en el juramento Hipocrático -texto que resume el alma, la
condición y la esencia de nuestra profesión - La
tradición atribuye a Hipócrates de Cos ( 460-370 a.c.) la pertenencia a
una estirpe de magos de la isla de Cos. Contemporáneo de Sócrates y
Platón, éste lo cita en diversas ocasiones en sus obras. Se le
considera autor de una especie de enciclopedia médica de la Antigüedad.
En sus textos se defiende la concepción de la enfermedad como la
consecuencia de un desequilibrio entre los llamados humores del cuerpo
( sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra ). Esta concepción de la
enfermedad dominaría la medicina hasta la Ilustración. Observar
el interior del cuerpo humano vivo y poder modificarlo según las
circunstancias fisio-patológicas, es hoy día, un acto médico habitual.
Sin embargo, la aventura científica que lo ha hecho posible tiene un
recorrido de siglos;
durante éste periodo se encadenaron esfuerzos, sueños y fracasos de un
gran número de seres humanos audaces que creyeron en la utopía. Son
misteriosos los procesos mentales, sociales y profesionales que hacen
cristalizar, consolidar y difundir adquisiciones tecnológicas. Cabe
pensar la cantidad de avances que quedaron en el olvido al poco de
nacer. Dirijamos
la mirada al siglo XVI en el que la cirugía era realizada por barberos
cirujanos, habilidosos pero sin formación académica el mas representativo fue Ambrosio Paré( 1509 – 1590 )considerado como el gran cirujano del Renacimiento.
Posteriormente fueron reconocidos como cirujanos pasando a vestir batas
cortas, dejando las largas para aquellos que no “se ensuciaban” las
manos con el bisturí – los médicos - Como anécdota recordar que un
vestigio de esa época es el signo de las barberías, azul y rojo ,
representando vendas y sangre. La ciencia, aunque amordazada por el
dogma, pudo ser testigo de figuras sobresalientes como Tomás Moro,
Miguel Servet o Erasmo de Rotterdam. Continuemos
en el siglo XVII, centuria terrible, donde las guerras de religión
convirtieron Europa en un campo de batalla. Otto von Guericke
(1602-1686 ) inventó la primera máquina para generar electricidad,
descubriendo asimismo la electroluminiscencia. Observó que se producía
una repulsión entre cuerpos electrizados luego de haber sido atraídos.
En el arte, pintores como Velázquez y El Greco consiguieron cotas de
perfección difícilmente igualadas. Cervantes abrió senderos
inexplorados en literatura. El
siglo XVIII, siglo de la razón, del concepto geométrico de la
existencia, de la lógica cartesiana, dio vida a científicos de la talla
de Alessandro Volta (1745 - 1827 ), Michael Faraday (1791-1867) y Luigi
Galvani (1737-1798). Con ellos la electricidad es ya una realidad. Se
describieron sus leyes, las relaciones con el magnetismo y se observó
la capacidad de influir sobre los tejidos vivos. El movimiento de un
músculo de cadáver al ser atravesado por una corriente eléctrica, hizo
concebir la idea de haber descubierto el principio físico que pudiera
devolver la vida a un ser muerto. La literatura de ficción recogió ésta
hipótesis científica devolviendo la vida a un cadáver mediante una
corriente eléctrica ( Frankenstein o el moderno Prometeo. Mary
Shelly.1818 ). El
siglo XIX movió la sensibilidad humana hacia terrenos del sentimiento,
alejándose del anterior – el de la razón - (“ la razón sin sentimiento
produce monstruos”. Francisco de Goya y Lucientes). En éste siglo
encontramos a tres personajes excepcionales: Wilhelm Conrad Röentgen (
1845-1923) , Mme Curie ( 1867 - 1934) y Santiago Ramón y Cajal (1852 – 1934).
Los tres se caracterizaron por poseer tres condiciones comunes: el
triunfo de la voluntad sobre circunstancias adversas, honestidad
profesional, y humildad. El
siglo XX comenzó con el descubrimiento y rápida difusión de los rayos
X, por el que W.Röentgen ganó el primer premio nobel de física en 1901.
Rápidamente se comenzaron a descubrir las aplicaciones en Medicina: en
1927 Egas Moniz describió la angiografía cerebral y en 1929 Forssmann realizó, en su propia persona, la primera ventriculografía.
Tras
el paréntesis de la segunda guerra mundial, se pusieron los cimientos
de lo que veinte años más tarde, se conocería como Radiología Vascular
primero para añadir el término intervencionista a principios de los 80;
los Dres Charles Dotter, Cesare Gianturco, Joseph Rösch, y Kurtz
Amplatz aportaron las ideas; fué el tiempo de los pioneros; sin embargo
faltaban todavía algunos años para que la tecnología de la imagen y de
los materiales, permitieran hacer posibles sus ideas. Este
acontecimiento surgió a final de los años 60 y 70. Los Dres Seldinger,
Gruntzig y Dotter describieron el acceso no quirúrgico a cualquier
territorio vascular y la angioplastia transluminal percutánea ( ATP). El
Dr. Seldinger ( 1921-1999 ) nació en Mora ( Suecia ) graduándose en el
Instituto Karolinska en 1948. En 1953 describió el acceso percutáneo,
que permitió la realización de la mayoría de técnicas mínimamente
invasivas realizadas hoy día. A través de una simple punción vascular,
se puede tener acceso a cualquier parte del organismo utilizando, como
guía de imagen, los sistemas de rayos X. El
Dr. Charles T. Dotter ( 1920-1985 ) nació en Boston, Massachusetts.
Estudió Medicina y Radiodiagnóstico en la Universidad de Cornell, en la
que desarrolló su actividad asistencial, investigadora y docente. Su
contribución ha sido tan importante que se le considera el padre de la
Radiología Vascular Intervencionista. Modificó y perfeccionó aspectos
de la técnica de Seldinger, describió la angioplastia transluminal
percutánea (ATP) en 1964, y gran parte de los procedimientos rutinarios
hoy día, en los hospitales del mundo occidental. Fué nominado en 1978,
al premio Nobel de Medicina. Estos
descubrimientos supusieron el nacimiento de la radiología diagnóstica
con aplicación clínico- terapéutica. Este cambio significó la primera
gran revolución para los especialistas en radiología; por una parte,
estaban aquellos que usaban los hallazgos radiológicos exclusivamente
para plasmar e interpretar imágenes, y por otra, los que usando
imágenes asociadas a la clínica, establecían el diagnóstico. Se
denominó a ésta parte de la radiología, Radiología Vascular. Su
nacimiento significó el surgir de un nuevo camino del diagnóstico, más
agresivo, y con complicaciones y actitudes médicas hasta ese momento
desconocidas. Pero
pronto este grupo de especialistas comenzó a encontrarse con tres tipos
de problemas en el desarrollo de lo que sería, con los años, una
técnica alternativa al diagnóstico y terapéutica médico-quirúrgica.
- El entrenamiento en su especialidad y/o el de sus propios compañeros.
- Especialidades que encontraron en el conocimiento de los vasos la
base para el correcto desarrollo de sus diagnósticos y tratamientos:
angiólogos y/o cirujanos vasculares.
- El costo de los materiales, tanto de los dependientes del trípode
aguja, guía, catéter, como de los equipos de imagen adecuados.
Este
grupo de nacientes especialistas, en el ámbito del diagnóstico
radiológico encontró la incomprensión del medio natural profesional en
el que desarrollaban su trabajo: los departamentos de radiología, donde
todo el esfuerzo se centraba en conocer y aplicar, cada vez de forma
más correcta, sus conocimientos hacia la radiología diagnóstica no
invasiva. Para esos profesionales del diagnóstico fué difícil preveer
que una técnica radiológica invasiva se convertiría en una técnica
alternativa a la cirugía convencional; quizás por ello existieron
grandes dificultades para permitir que un miembro del equipo de
radiología se dedicara a seguir el nuevo camino abierto por las
técnicas invasivas derivadas de la técnica de Seldinger. De nuevo
ortodoxia contra heterodoxia. En
la mayoría de los Departamentos de Radiología no se permitía la
dedicación a ésta rama y era obligatorio realizar la formación de
radiología convencional diagnóstica, impidiéndose el correcto
desarrollo de las nuevas técnicas.Hoy día se sigue cometiendo el mismo
error, ya que nadie ha planteado la necesidad de desarrollar centros de
referencia para evaluación y entrenamiento. Todo el mumdo habla de
gasto, pero nadie quiere centralizarlo y valorarlo. La
radiología vascular intervencionista (RxVI) se empezó a aplicar como
tecnología diagnóstica terapéutica a todos los campos de la anatomía. A
través de la misma punción y usando como base los mismos materiales se
podian tomar actitudes terapéuticas que evitaban cirugía, retrasando la
necesidad de la misma o simplemente colaborando con otros métodos para
curar o, al menos, mejorar la calidad de vida en aquellos casos donde
la medicina no ofrecía alternativas superiores El
Dr. Andreas Gruntzig ( 1939-1985) nació en Dresden ( Alemania ),
licenciándose en Medicina en la universidad de Heidelberg. Aportó un
descubrimiento fundamental al realizar, con éxito en 1977, la primera
ATP mediante la utilización de un cateter-balón, básicamente similar a
los utilizados actualmente. Aportó una idea decisiva en el desarrollo
de las técnicas mínimamente invasivas. Todos
los procedimientos descritos en aquellos tiempos, consiguieron sumar
dos características que harán más tarde, a los procedimientos
mínimamante invasivos, imprescindibles en cualquier hospital de tercer
nivel: simplificación y eficacia. En su ejecución comportan un trauma
orgánico mínimo, lo que se manifiesta en periodos cortos de ingreso
hospitalario y reducción de costes económicos. Todo comenzó a moverse
más rápidamente. La Radiologia Intervencionista continuaba su
progresión, las técnicas ya eran necesarias, sin embargo empieza a
peligrar: el enfermo, nuestro objetivo único y prioritario, comenzaba a
perder su posición debido a la tecnología, a la completa ausencia de
reglas de juego, y a un grupo de profesionales, empeñado en alcanzar
objetivos específicos profesionales y personales, amparados en sus
conocimientos históricos. La radiología no creó programas de formación,
al menos, tan estrictos como los que se exigen para conseguir el título
de radiólogo. La conocida y estricta formación norteamericana obliga a
un período mínimo de rotación a los residentes de radiología por el
area de Rx.VI. para conseguir cl título de especialista en radiología.
Todo un mundo terapéutico se deja en manos de un entrenamiento
practicamente nulo y mal programado. En
los años 80-90, otro grupo importante de médicos impulsaron las
técnicas en sus diferentes medios y hospitales. Podemos calificarlo
como el tiempo de los “ejecutores”. Las técnicas mínimamente invasivas
pasaron de ser procedimientos prácticamente desconocidos, a ser objeto
de un gran interés e impulso. Se crearon las sociedades Europea y
Americana de Radiología Vascular e Intervencionista, se impulsaron
congresos científicos, etc. Es importante recordar la aportación del
Dr. J.Parodi, en la descripción y difusión del tratamiento endoluminal de
los aneurismas de aorta abdominal mediante la implantación de
endoprótesis metálicas. Este paso, permitió abrir el territorio de la
gran cirugía vascular aórtica al terreno endovascular. La
dedicación de unos pocos, la curiosidad de otros y la realidad diaria,
hicieron el resto. Carecíamos de entrenamiento reglado, pero la
medicina necesitaba los métodos y una vez mas, a pesar de nosotros
mismos, el progreso existía. Por otra parte, los especialistas de otras
áreas, amparándose en sus conocimientos profesionales, incorporan
técnicas (que tienen en común el método de Seldinger, y los materiales
desarrollados para este trabajo) con nula o escasa formación. Esto toma
tintes dramáticos cuando se piensa en El Enfermo.
Los aspectos económicos, esos parámetros que continuamente se usan como
freno de cualquier nueva iniciativa, puede ser ahora, el argumento que
nos enseñe cómo la historia pasa por delante de las posiciones
extáticas; en estos momentos existen tres piezas fundamentales en esta
evolución: Primero, y como siempre, el enfermo. Segundo, la dificultad
del entrenamiento. Tercero, el tremendo costo de toda la tecnología.
Situando por encima de todo al enfermo , es decir, alguien que solicita
el tratamiento más correcto por el equipo más experto. Movámonos a la
segunda y tercera piezas. Ambas están íntimamente ligadas, ya que el
desarrollo en la tecnología obliga al continuo entrenamiento y cada
grupo de patología requiere dicho entrenamiento en un área que ocupa
sólo parcialmente su especialidad de origen. Por otra parte, el equipo
de base, el quirófano donde se desarrolla el acto terapéutico, tiene
coste difícil de multiplicar en un hospital si realmente queremos
rentabilizar su adquisición; por ello pensemos con mentalidad de la
historia de final de siglo. La terapéutica tiende a ser cada vez menos
agresiva. invasiva y concretamente, en la cirugía se buscan mínimos
orificios para su realización. De otro lado, los métodos diagnósticos
invasivos proliferan cada vez más, entonces, porque no crear grupos que
manejen estos actos médicos, como en su día se hizo con la cirugía de
modo general, o con la medicina interna, aún vigente a pesar de las
especialidades? Es
conocida la limitación que tiene el hombre para seguir la historia,
limitación que viene agravada al referirnos al tratamiento de la
enfermedad. Sepamos aceptar esta visi6n basada en la evidencia de años:
no existe reglamentación académica para aprender, indicar, aplicar y actualizarse en éstas técnicas. Uno
de los retos a los que se enfrenta la humanidad diariamente es, sin
duda, la evolución, el progreso. Incorporarse al torbellino creador de
la creación de la historia no es fácil. Hasta éste momento las
adquisiciones humanas buscan alternativas que mejoren lo ya hecho. El
ser humano nace fuerte, activo, curioso y aprende rápido; sin embargo
pronto nos damos cuenta de nuestra lentitud, de nuestra rigidez para
aceptar cambios; no es infrecuente caer en la tentación de actitudes
defensivas para conservar posiciones, ante la supuesta amenaza de
nuevas estructuras. La postura inteligente es, en lo posible, formar
parte de los cambios. Intentar comprender la historia y continuar su
camino sólo se puede conseguir si sabemos entrenar, enseñar, ayudar a
que esos conocimientos se transmitan a las nuevas generaciones. La
Medicina forma parte de la historia y participa de todos los cambios
del pensamiento. La universidad creó las especialidades – y por tanto
los médicos especialistas – como consecuencia de la extensión y
fragmentación de conocimientos. Al ser estos cada vez más extensos y
diversos se han creado áreas, definidas como especialidades, y a sus
integrantes se les denominó Médicos Especialistas. El
uso de actitudes basadas en la técnica Seldinger y el uso de vías
naturales para métodos diagnósticos sobre los que se comenzaban a
aplicar actitudes quirúrgicas llevo a crear una definición de CMI por
la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria ( FENIN)
España, 2004: “la Cirugía Mínimamente Invasiva (CMI) es el conjunto de
técnicas diagnósticas y terapéuticas que por visión directa, o
endoscópica, o por otras técnicas de imagen, utiliza vías naturales o
mínimos abordajes para introducir herramientas y actuar en distintos
territorios de la economía humana”. Si la evolución natural de la Radiología Vascular ha sido a Radiología Vascular e Intervencionista para finalmente incorporarse
a la Cirugía Minimamente Invasiva podemos clasificar ésta según los
diferentes soportes de imagen que se usan para su realización ( Esquema
1 )
VISION DIRECTA (Campo quirúrgico y lentes) MICROCIRUGIA
VISION ENDOSCOPICA ENDOSCOPIA (monitores de TV y canal de visión/luz) LAPAROSCOPIA TORACOSCOPIA ARTROSCOPIA OTROS TERRITORIOS VISION FLUOROSCÓPICA: (monitores TV y rayos X)
ENDOLUMINAL ENDOVASCULAR ENDODIGESTIVO ENDOUROLOGIA ENDOGINECOLOGICA Otras cavidades PERCUTÁNEA VIA BILIAR VIA UROLOGICA VIA DIGESTIVA TRAUMATOLOGÍA Otros accesos
VISION CON OTROS METODOS RADIOLÓGICOS: (TAC, US, RM para aproximaciones directas) RADIOLOGIA INTERVENCIONISTA VISIÓN EN TRES DIMENSIONES: (sistemas 3D) ROBÓTICA. La
situación actual para el entrenamiento en la CMI dentro de la patología
vascular es decir endovascular se consigue , en el mejor de los caso
con 1 o 2 años de entrenamiento en un programa añadiendo el denominado
“ fly by nigt” que consiste en un entrenamiento basado en ir a un
centro , ver un caso, hacer uno, y enseñar Dentro
de la sociedad Americana de Radiología se ha creado una programa
alternativo que incluye;: 2 años de clínica, 2 años de diagnostico por
la imagen y 2 años de entrenamiento en técnicas percutaneas minimamente
invasivas, consiguiendo, de esta forma, doble titulación en Diagnostico
y técnicas minimamente invasivas. Similar
programa se ha creado para entrenamiento en neurología intervencionista
uniéndose la Sociedad Americana de Neurocirugía, la academia Americana
de Neurología y la Sociedad Americana de Neuro-Radiología
Intervencionista. Estos
intentos nos llevan a un visión muy estrecha de la perspectiva y del
entrenamiento desde el concepto de la CMI ya que gran parte se basa,
exclusivamente, en el aprendizaje basado en el origen del especialista
y nunca se obliga a una recertificación. Se
continúa con el “fly by night” donde el soporte, en el desarrollo de
las diferentes técnicas, se basa en que la dirección y enseñanza se
traslada al representante comercial; ésta circunstancia representa una
catástrofe para El Paciente, al convertirse en receptor de entrenamientos no reglados. La parcial
recogida de los datos, basados la mayor parte de ocasiones en
diferentes niveles de experiencia, hace que hoy día sea difícil
reconocer la veracidad de los datos publicados. De
todo esto resalta el incremento de la morbi - mortalidad al no estar
correctamente o suficientemente indicadas técnicas mínimamente
invasivas. Lo
que comenzó por indiferencia ante las nuevas tecnologías por parte de
los especialistas clásicos, pasó a intentos de entorpecer el trabajo de
los más inquietos para crear unos movimientos de futuro descoordinados,
olvidando que las ideas tenían un punto en común en cuanto a desarrollo
y evolución, para lograr el objetivo ayudar al paciente. Qué se puede hacer? crear una estructura para crecer , desarrollar, formar y aplicar la nueva época quirúrgica: la CMI. Pongamos
un ejemplo: la Medicina dispone de tres tipos base de ejercicio de la
misma: servicios médicos, quirúrgicos y los denominados básicos
–centrales- Entre los primeros está el ejemplo de la cardiología;
cuando termina el periodo de residencia, el alumno se convierte en
cardiólogo; entre los segundos, al terminar la especialización, surge
el cirujano general y finalmente como especialidad básica tenemos la
radiología que al final de la residencia produce radiólogos. La
historia está demostrando que, por diferentes motivos, en los tres
ejemplos, se han aplicado alternativas terapéuticas; todos ellos
comparten la voluntad de usar CMI en su actividad diaria. Sin embargo,
sería deseable que existiera un periodo de especialización en éstas
nuevas actitudes - primero mentales, después manuales – Existen razones
para el entrenamiento en CMI; de ésta forma cuando se completara ese
nueva fase de formación, el cardiólogo pasaría a ser cardiólogo
intervencionista, el radiólogo experto en técnicas endoluminales e
intervencionistas y el cirujano, experto en CMI. Según éste razonamiento, debemos plantear cuatro preguntas: 1.-¿Cómo hacerlo?
Todo
aquel que desee formarse en técnicas de CMI precisara completar un
programa que estará homologado por el
pertinente
sistema de salud de su
país y que en EEUU seria: American Board of Medical Specialties
2.-¿Dónde hacerlo?
Una
vez decidido adquirir formación en CMI, se solicitará plaza al
organismo competente que concederá según las
necesidades
del país, el acceso a las unidades docentes en CMI.. 3.- ¿Cuanto tiempo? a.-Tres años 1º.-Anatomía,
imágenes, y conceptos básicos de cirugía, endoscopia , laparoscopia
técnicas endoluminales, simuladores, experimental etc
2º.- Centrar técnicas CMI en la especialidad elegida
3º.- Aplicaciones avanzadas: robótica, terapia genética, etc
b.- Dos años Según la patología a especializarse o de base se puede hacer un programa de dos años: 1er año : Similar al año 1.- ya descrito
2º año: Unificando el 2º y 3er año
4.- Recertificación: Se
consiguiría en base a cursos de CME certificaciones especificas para
nuevas tecnologías y recertificaciones obligatorias en CMI cada 5 años
La
creación de centros de excelencia y mantenimiento de conexión directa
con estos centros para todos aquellos que trabajen en CMI, mediante
redes de comunicación como la Video conferencia harían posible la ayuda
durante problemas en directo y una continua calidad del a CMI aplicada No
se trata de crear una nueva especialidad, sino de regular y certificar
un entrenamiento uniforme en técnicas minimamente invasivas con una
recertificación periódica. No
debemos olvidar que el ciclo de la ciencia en medicina es: aprender,
estructuración de conceptos, crear, compartir, enseñar, liderar,
actualizarse, planificar , organizar, unificar y globalizar para un
correcto manejo del conocimiento que proteja nuestro principal
objetivo: El Enfermo. En
general y particularmente en Medicina: Trabajar juntos es ir mas lejos,
recordemos: “Ir juntos es el comienzo, Seguir juntos es progreso,
trabajar juntos es éxito y en nuestro caso no debe ser otro que ayudar
a nuestro único objetivo: El Enfermo”. |